Ultima ratio

Cosas de derecho que deberían enseñarse en las escuelas:

En un estado de Derecho existe un principio llamado de ultima ratio penal o principio de intervención mínima del derecho penal.

Copio y pego de una guía jurídica de acceso libre en Internet:

“En primer lugar, implica que las sanciones penales se han de limitar al círculo de lo indispensable, en beneficio de otras sanciones o incluso de la tolerancia de los ilícitos más leves; y en segundo lugar, implica que debe utilizarse solamente cuando no haya más remedio, es decir, tras el fracaso de cualquier otro modo de protección”.

Guías jurídicas Wolters Kluwer

A lo que yo añado que esta tendencia que a veces se ve de querer convertirlo todo en delito es profundamente antidemocrática, y señal del fracaso en todas las otras áreas que podrían atajar cualquier conducta ilícita.

Charlas sobre menores e internet ‘Un mundo 2.0’

El pasado miércoles 23 de mayo tuvo lugar la última de las tres charlas sobre menores y redes sociales que he impartido durante este mes. Bajo el título ‘Un mundo 2.0: menores con Internet en la palma de la mano’, esta última tuvo lugar en el marco de la Primera Escuela de Padres y Madres organizada por el Ayuntamiento de Murcia con las AMPAs de los centros educativos del municipio.

Fue una gran experiencia hablar de nuevo de estos temas de plena actualidad que tanto preocupan a madres y padres de jóvenes en edad escolar. Se trata de charlas que abordo desde mi experiencia y formación como abogado especialista en estos temas, pero también desde la perspectiva que me ofrece el haber sido profesional de la comunicación tanto offline como online. En ellas hablamos de delitos y peligros, claro que sí, pero sin excesivo dramatismo. Porque se trata de un problema social que debe abordarse desde la educación en hogares y escuelas.

Como padres y madres debemos conocer las nuevas tecnologías y lo que implican para poder educar también sobre ellas, del mismo modo que conocemos “la calle” para enseñar a nuestros hijos e hijas a no ser excesivamente confiados y saber desenvolverse con autonomía en el “mundo real”. Si tienes hijos mantenerte al margen de la tecnología porque “a ti no te va”, no es una opción. Igual que no es una opción evitar la educación sexual, o desconocer el mundo de las drogas o las zonas con mayor o menor peligro de tu ciudad. Tampoco es posible (ni deseable) pretender que la tecnología desaparezca y regresemos a un estadio anterior más primitivo. No va a suceder, igual que no van a desaparecer los coches de nuestras avenidas: cruzar la calle seguirá siendo una actividad de riesgo en la que debemos “entrenar” a nuestros hijos.

Debemos conocer la tecnología y como funciona, porque nuestros hijos ya la conocen. Ellos no experimentan “salto tecnológico” alguno, y por eso creen que lo conocen todo y lo dominan con seguridad. Sin embargo, no es así. Ellos adolecen de cierto exceso de confianza e ingenuidad propia de esas edades (por ejemplo a la hora de confiar en la identidad de la persona que hay chateando con ellos al otro lado de la red), y ahí es donde debemos acompañarles para que tengan sentido común, prudencia y empatía. No es fácil, de hecho son atributos difíciles de encontrar en los propios adultos en las redes.

De todo esto y mucho más hablamos en estas charlas. Si quieres tratar estos temas en tu centro educativo, bien orientada a madres y padres, profesorado o alumnado, puedes contactar conmigo en info@victormartinezabogado.com

Propiedad Intelectual en la era de la Inteligencia Artificial: ¿qué sucede cuando el autor es una máquina?

El desarrollo de la Inteligencia Artificial, aún incipiente pero en proceso de expansión a pasos agigantados, plantea una serie de retos jurídicos en el ámbito de la responsabilidad (¿quién responde por los fallos o incluso delitos cometidos por la IA?) pero también en el ámbito de los derechos: cada vez con más frecuencia encontramos programas capaces de autogenerar contenidos, que pueden ir desde una obra pictórica a un artículo periodístico, pasando por una canción pegadiza. Generados a partir de un algoritmo y con una selección de contenidos en función de las “decisiones” del programa. Estas obras, además, van ganando en complejidad y riqueza, y pronto serán indistinguibles de las realizadas por un ser humano.

Hasta ahora el Derecho de la Propiedad Intelectual ha considerado que sólo puede ser autor una persona. (Art. 5 Ley Propiedad Intelectual: “Se considera autor a la persona natural que crea alguna obra literaria artística o científica“). Lo cual quiere decir que las obras generadas por una máquina serían obras sin autor, es decir, sin restricción ninguna para su uso, difusión, transformación o disfrute por cualquier tercero. Nadie tendría derechos sobre estas obras.

Hay dos formas básicas de afrontar este reto: una posibilidad es negar la posibilidad de generar derechos de autor, con lo cual tendríamos esa extraña figura de “obras sin autor”, arte o belleza creadas de forma autónoma al margen del ser humano, un tipo de autoría hasta ahora reservada a la naturaleza cuando, en su automatismo, generaba el diseño de una hermosa flor o un paisaje. Y otra posibilidad es entender que la propiedad intelectual de una obra generada por un software pertenece al autor de ese software. Una decisión más práctica, por la que se decanta por ejemplo la legislación de Hong Kong, que resuelve bastantes problemas pero no queda libre de controversia, pues el programador es indiscutiblemente autor del programa, pero es más difuso concluir que sea “autor” de la obra generada con su algoritmo.

En mi opinión este nuevo escenario obliga a crear un nuevo concepto que podría ser mixto: considerar que hay obras sin autor, pero con un derecho de difusión y explotación a favor del propietario del software que las generó.

No acaban ahí los problemas: imaginemos que un programador crea un software capaz de generar una obra artística, pero que es el usuario (si hablamos de una app por ejemplo) quien debe introducir determinados parámetros, por ejemplo elegir la temática o el estilo estético de la obra resultante… ¿A quién atribuimos esos derechos sobre la obra entonces?

Los Derechos de Propiedad Intelectual han sido los más afectados por los cambios producidos en la tecnología durante casi todo el siglo veinte y lo que llevamos del veintiuno, obligando a los juristas a afinar y precisar cada vez más los distintos conceptos jurídicos en juego. Parece que esa tendencia seguirá existiendo, y tendremos que redefinir nuestros conceptos de autoría, como paso previo a lo que, en unas décadas, podría llevarnos hasta la concesión de personalidad o humanidad a las propias inteligencias artificiales.

¿Podemos permitirnos el lujo de ser analfabetos jurídicos?

El analfabetismo jurídico engendra monstruos.

Periódicamente nos vemos asaltados por noticias de crímenes horrendos que nos hieren como seres humanos y como sociedad. Sin embargo es en esos momentos cuando debemos tener más claros nuestros valores, el mundo en el que queremos vivir y no sentir nostalgias de falsas formas de justicia que en realidad no son sino el fracaso de la misma. Creo que en los colegios se debiera hacer un visionado comentado de películas como “Furia”, “Matar a un ruiseñor”, “El verdugo”, y ya puestos otras como “Plácido” (que es una lección magistral de la letra de cambio y los impagos del comercio).

Y luego dedicar alguna parte de alguna materia a explicar que el Derecho Penal es algo bastante más complejo que un ‘brainstorming’ entre tertulianos de Sálvame. Que las penas desproporcionadas dan como resultado menos condenas, y que las garantías penales no están puestas ahí “para los delincuentes”, sino para todos: cualquier día, con razón o sin ella, puedes ser tú quien esté al otro lado de los barrotes.

Entender el Derecho en general, y conocer nuestros derechos en particular, son aún asignaturas pendientes de nuestro sistema educativo.

Furia de Fritz Lang
“Furia” (1936), Fritz Lang.

Cómo defender a un asesino

Hoy toca un artículo #OFFTOPIC para retomar la vieja costumbre de hablar de abogados de la ficción. En este caso de Annalise Keating, la contradictoria y vehemente abogada y profesora de Derecho Penal interpretada por Viola Davis.

La serie parte de una premisa interesante: varios estudiantes de Derecho reciben el “premio” de ser escogidos por Keating para ayudarla en su bufete. Pronto se verán inmersos en la vorágine de la vida personal de su mentora, inseparable de su actividad profesional, y de su expeditiva forma de afrontar los casos, dado que para ella la victoria justifica cualquier acción.

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Antes y después de #ABOGATEC

ABOGATEC - Congreso Nuevas Tecnologías y Abogacía MurciaDesde que se constituyó la Sección TIC del Colegio de Abogados de Murcia, hace apenas un año, se ha estado trabajando intensamente en varias citas importantes como acciones formativas, ciclos de conferencias, y lo que vendría a ser la puesta de largo de la sección para el gran público y los compañeros de profesión: el Congreso sobre Abogacía y Nuevas Tecnologías ABOGATEC que tuvo lugar los pasados 3 y 4 de noviembre en el Auditorio y Centro de Congresos Víctor Villegas de la capital murciana.

ABOGATEC supone una apuesta del Colegio de Abogados por acercar a todos los compañeros el mundo de las nuevas tecnologías y sus retos. No solo a aquellos de nosotros que ya mostramos un interés por las mismas, sino a todos en general.

En el congreso hemos tenido la experiencia de escuchar a Enrique Ávila (@eavilagomez), Director del Centro Nacional de Excelencia en Ciberseguridad. O a Eduardo Sánchez (@eduSatoe), perito informático que nos hizo una breve pero intensa panorámica de la Deep Web, aparte de demostrar cómo, en menos de cinco minutos, era posible acceder a toneladas de información privada de miles de personas, números de tarjeta y claves de email incluidos. Asimismo fue interesante, como lo es siempre, la ponencia sobre aportación de prueba digital que David Maeztu (@davidmaeztu) expuso mediante videoconferencia, y que dio pie a uno de los debates más interesantes sobre obtención de pruebas digitales y cadena de custodia de las mismas, entre un asistente Teniente de la Guardia Civil y la compañera Ana Gallur (@LetradaGallur). Las reticencias y problemas ante Lexnet planearon durante todo el congreso, y fueron abordados en varias ponencias, como la de Esther Botella (@estherbotella).

Personalmente creo que se ha empezado con buen pie y aunque hay cosas que afinar y mejorar (como en toda obra humana), en Murcia habrá un antes y un después de ABOGATEC. Las próximas acciones planificadas por la sección TIC para 2017 prometen tener cada vez mejor acogida y más interés, como no podía ser de otra manera dada la materia que se abordará en ellas.

Charla sobre Creatividad e Iniciativa para emprender en Los Maristas de Cartagena

cartel jornada emprendedores maristas cartagenaEl pasado viernes 13 de mayo fui invitado a participar en una Jornada sobre ‘Creatividad e Iniciativa para emprender’ en el Instituto de Los Maristas de Cartagena. En la misma intenté hablar desde mi experiencia como persona con múltiples proyectos relacionados con la creatividad que de alguna manera ha tenido que emprender y buscar cauces para que esos proyectos vieran la luz. Es el caso de este despacho, pero también de otros ámbitos como mi faceta literaria, a menudo abordada desde la autoedición.

Que la carátula de mi presentación no os lleve a engaño: no hice una apología acrítica del emprendimiento, tan de moda. Me parece que detrás del estímulo indiscriminado de una cierta épica del emprendimiento ha habido también cierto espejismo, por no decir engaño: y se ha acabado arrojando a miles de profesionales al autoempleo y a la práctica pseudoempresarial, para luego culparles sibilinamente de su propio fracaso.

Primero de todo hice hincapié en los inconvenientes y dificultades de abordar nuestros propios proyectos profesionales, que son muchos. Y después traté de resaltar precisamente eso: la idea de proyecto, que para mí está por encima de la de emprendimiento. No se trata de “montar algo” porque sí, sino de hacer realidad el proyecto que tienes en mente (tras sopesar su interés y viabilidad).

Como podéis ver, el hilo conductor de la breve charla fue Luke Skywalker. Como él, yo también fui un granjero en Tatooine, con inquietudes y sueños que tal vez nunca hubiera intentado llevar adelante si mi mundo no se hubiera puesto patas arriba. Es el camino que lleva hasta la Fuerza y a convertirte en Jedi, aunque “demasiado viejo seas”, que diría Yoda.

Charlas para padres y madres sobre Internet y Redes Sociales

pantalla1El pasado jueves 4 y hoy, jueves 11 de febrero, he sido invitado por Cadakual Iniciativa Social a dar sendas charlas sobre Internet y Redes Sociales y menores en el Colegio Santa María del Carmen de Murcia. Estas charlas están dirigidas a padres y madres de primaria y secundaria, y en las mismas abordamos temas como la incorporación de nuestros hijos al uso de Internet y los retos, las oportunidades y peligros que esto supone. Se trata de sesiones muy interesantes tanto por los temas abordados como por el posterior debate ante las inquietudes que suscitan en la comunidad educativa.

A lo largo de estas charlas se dan diversos consejos y sugerencias, aunque si tuviera que resumirlos en una idea, sería ésta: los padres debemos conocer Internet y las distintas plataformas tecnológicas al alcance de nuestros hijos. Del mismo modo que nos anticipamos y conocemos los distintos escenarios en los que deberán desenvolverse en el mundo “real”, para darles los recursos necesarios en cada situación, igual ocurre con el mundo “virtual”.

Puede que las nuevas tecnologías, las redes sociales o las apps móviles te gusten mucho, poco, o no te gusten nada. Pero como padre/madre, no puedes permitirte el lujo de ser ajen@ a ellas.

 

Charlas sobre Derecho Penal en el Centro Cultural y Social de Puente Tocinos, Murcia. #elderechoescultura

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centro cultural puente tocinos
Foto: regmurcia.com

Los días 19 y 26 de enero fui invitado por el Centro Católico de Cultura Popular de Puente Tocinos para dar sendas charlas sobre Derecho Penal. Primero de todo, debo expresar mi admiración por este grupo de al menos cincuenta mujeres mayores que dedican las tardes de los martes, de 16:30 a 18 h, a debatir, aprender, hacer videoforums, visitar museos, siempre capitaneadas por Puri y Carmen, dos coordinadoras que se preocupan de tener una agenda de contenidos variada e interesante, todo siguiendo la estela y filosofía de los movimientos populares de acción católica.

Hace dos años tuve ya la suerte de poder colaborar con ellas con dos charlas, una sobre Herencias y Sucesiones y otra sobre Impuestos. Este año han vuelto a contar conmigo para hablar de Derecho Penal, y he intentado hacer una exposición lo más cercana posible que, partiendo de las distintas formas que históricamente han empleado las sociedades para reprimir y castigar conductas antisociales y graves, trazara una panorámica sobre los principios que actualmente tiene el Derecho Penal en países democráticos como el nuestro, y como dichos principios (de legalidad, irretroactividad, in dubio pro reo, etc.) son en realidad parte esencial del Estado de Derecho y de la Democracia.

Como digo, resulta impresionante ver el interés de estas mujeres por ampliar su cultura, aplicar estos conceptos al análisis de la realidad del día a día (en el debate posterior no faltó comentar casos como Noos, Gurtel, la Ley Mordaza, etc.). Siempre es gratificante que la gente se interese por estos temas jurídicos porque, como he defendido desde el minuto 1 de este blog, #elderechoescultura. Y una parte importante de la misma, además, pues nos afecta de forma muy amplia a todos. En la medida en que un conocimiento cultural y divulgativo del Derecho se transmita a lo largo de todos los estadios educativos, desde la Educación Primaria hasta la Educación de Adultos, seremos una sociedad más culta, más preparada y sin duda más democrática.

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Superhéroes y abogados

20150122_230315000_iOSSi hablamos de títulos como ‘Matar a un ruiseñor’, ‘El Cabo del Miedo’, ‘La Tapadera’, ‘La Ley de los Ángeles’, ‘Ally McBeal’, ‘El misterio Von Bulow’,… inmediatamente acude a nuestra mente la imagen de abogados americanos defendiendo lo imposible en estrados no exentos de glamour. Los abogados y los juicios han estado muy presentes en el cine y TV americanos, hasta el punto de que puede hablarse de un subgénero cinematográfico judicial, habitualmente enmarcado en el cine negro pero no siempre, pues ejemplos hay de drama social e incluso de comedia, ¿o acaso no recordamos las incómodas situaciones de Jim Carrey en ‘Mentiroso Compulsivo’?

Pero, ¿y en los cómics? Siguiendo la estela mainstream de los títulos mencionados en cine, y sin abandonar EEUU, podemos centrarnos en el cómic de superhéroes, donde dada la naturaleza criminológica de la mayoría de aventureros, tarde o temprano llega la hora de que el sistema judicial tenga que mostrarse a través de las viñetas. Cierto es que la mayoría de historias de superhéroes finalizan con la victoria, a modo de escaramuza, sobre el mal, victoria que se produce a modo de “happy end” (como el matrimonio en los clásicos de Disney). Y del mismo modo que en las películas de Disney no vemos el día después de la convivencia marital entre la princesa y el príncipe, en el cómic de superhéroes pocas veces se profundiza en el momento posterior a la detención del villano. Suele haber por tanto una elipsis hasta una segunda aparición de dicho enemigo, que normalmente mostrará su huida de la cárcel.
No obstante, y sobre todo a partir de la irrupción de un estilo “más realista” con Marvel en los sesenta, el entramado judicial y policial empezó a entrar en escena como parte de la trama.

Si pensamos en abogacía y superhéroes inmediatamente nos viene a la cabeza Daredevil, alter ego del abogado Matt Murdock, un superhéroe ciego (pero con el resto de los sentidos hiperdesarrollados) que deambula por los tejados del peligroso barrio Hell’s Kitchen de Nueva York. Un personaje torturado, que no lleva nada bien compatibilizar su entrega a la justicia “formal” de día y al vigilantismo nocturno.

Y es que esta es la clave de la visión de la justicia y la legalidad en un género como el de superhéroes, que al final implica el tomarse la justicia por la propia mano: las leyes, los tribunales, son a menudo presentados como una rémora, una burocracia que distrae o retrasa la verdadera justicia. Así, en la competencia DC Comics, Vigilante es un enmascarado que esconde al fiscal del distrito Adrian Chase, decidido a ejecutar con nocturnidad y alevosía a los criminales que “salen libres con tecnicismos”. Igualmente trágica es la historia de Dos Caras, otro fiscal obsesionado por la justicia, Harvey Dent, que tras quedar desfigurado pierde la cordura y se convierte en uno de los peores enemigos de Batman. Pero no todo es siniestro en el mundo judicial de los superhéroes. Jennifer Walters, la prima de Bruce Banner, se convertirá en She-Hulk tras recibir una transfusión de sangre de su primo, contaminada por radiación Gamma. Ello no le impedirá llevar adelante su profesión de abogada, siendo hoy día la que ha tomado el relevo como “letrada oficial del Universo Marvel” respecto de Matt Murdock.

Más allá de los personajes, la justicia y su aplicación ha tenido fuerte presencia en el cómic de superhéroes, incluso a nivel cósmico. En sucesivas historias hemos podido ver el juicio que varias especies intergalácticas hacen a Reed Richards por salvar a Galactus, el juicio a Jean Grey por los crímenes espaciales cometidos bajo su identidad de Fénix, y un largo etcétera.

Si me preguntáis por mi referencia preferida, claro está que tengo que quedarme con Matt Murdock, Daredevil, un personaje complejo y rico en matices en el que hay un auténtico sentido de la justicia y de aprecio por el imperio de la ley. Al fin y al cabo, lo que diferencia a las sociedades avanzadas de las complejas ciudades del lejano oeste, que necesitaban de su ocasional héroe guardian, mitología y cultura netamente norteamericana sin la cual los héroes enmascarados no podrían imaginarse siquiera.