Cada septiembre se multiplican las ofertas de cursos y másteres online. Muchas son legítimas y valiosas, pero también abundan los fraudes y malas prácticas. Antes de contratar, conviene recordar:
Derecho de desistimiento: si contratas como consumidor, tienes 14 días naturales para desistir y recuperar lo pagado (salvo excepciones tasadas por ley).
Financiación oculta: algunas academias generan créditos con financieras sin consentimiento claro. Revisa siempre qué estás firmando y quién será tu acreedor.
Revisa quién está detrás: comprueba si la empresa está inscrita en el Registro Mercantil, su CIF, su domicilio real y sus condiciones de contratación.
Promesas de empleo o ingresos fáciles: desconfía de academias que garantizan trabajo, salario o ingresos automáticos. Legalmente no pueden hacerlo.
Soporte y acreditación: asegúrate de que el curso ofrece tutores accesibles, contenidos actualizados y, si lo anuncian como “oficial”, que realmente cuente con reconocimiento del Ministerio o de la Universidad correspondiente.
Ojo con la letra pequeña: cláusulas que impiden devoluciones, pagos a plazos inflados o penalizaciones desproporcionadas son nulas, pero suelen usarse para intimidar.
No caigas en falsas urgencias: mensajes como “últimas plazas” o “plazo de inscripción solo hasta hoy” suelen ser técnicas de presión psicológica. La realidad es que el curso seguirá abierto mañana. Nunca tomes decisiones en caliente: piensa, compara y consulta antes de pagar.
En resumen: infórmate, guarda toda la documentación y no te precipites. Y si ya has tenido un problema, recuerda que existen mecanismos legales para reclamar.

