El mercado de las inversiones, ya sea en bolsa, criptomonedas, NFT, forex o supuestas plataformas de “alta rentabilidad”, se ha convertido en un terreno fértil para estafadores. La promesa de ganancias rápidas y seguras seduce, pero tras ella se esconde un fenómeno con consecuencias devastadoras: pérdidas económicas millonarias y uso indebido de datos personales y bancarios.
1. Cómo funcionan estos fraudes
Los esquemas fraudulentos de inversión suelen tener elementos comunes:
-
Captación agresiva: llamadas, correos o anuncios en redes sociales que ofrecen rentabilidades muy superiores al mercado.
-
Legitimidad aparente: páginas web muy cuidadas, con logos de organismos oficiales falsificados y testimonios inventados.
-
Falsas plataformas: el inversor cree que compra criptos o acciones, pero en realidad ve una simulación gráfica de ganancias.
-
Escalada del engaño: al inicio permiten recuperar pequeñas cantidades para generar confianza. Luego presionan para reinvertir más dinero.
-
Desaparición o bloqueo: cuando el afectado pide retirar el capital, la plataforma exige comisiones adicionales o simplemente desaparece.

