Imagina que has invertido meses en desarrollar tu web o tu app. Has contratado diseño, programadores, estrategia de marketing… Y justo cuando empiezas a recibir visitas o clientes, te llega un requerimiento de la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos), una reclamación de un consumidor o una notificación de retirada por parte de la plataforma donde operas.
¿El motivo?
No tienes textos legales.
O los que tienes son un copia-pega que ni informan ni protegen.
Lo legal no es un añadido. Es la base.
Muchas veces, los textos legales se tratan como un trámite sin importancia. Algo que se “resuelve después”. Pero en realidad, son parte del corazón del negocio digital.
Porque sin unos buenos textos legales:
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No cumples con el RGPD ni la LSSI-CE.
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No puedes defenderte si un usuario te reclama.
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No puedes demostrar que el cliente fue informado.
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Estás expuesto a multas, bloqueos y pérdida de confianza.
¿Qué textos necesitas (de verdad) si tienes una web o app?
Esto no va de poner “un par de textos” para salir del paso.
Cada proyecto necesita documentos específicos, bien redactados y adaptados a su actividad. Estos son los principales:
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Aviso legal: quién eres, qué haces, qué normativa te aplica. Obligatorio para cualquier web profesional.
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Política de privacidad: cómo recoges y tratas los datos personales. Clave para cumplir el RGPD.
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Política de cookies: qué cookies usas, con qué finalidad, y cómo puede el usuario gestionarlas.
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Condiciones generales de uso: las reglas del juego: qué puede hacer el usuario y qué no.
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Condiciones de venta (si vendes online): precios, devoluciones, medios de pago, plazos, garantías.
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Contrato o términos de uso para apps: especialmente si el usuario se registra, paga o crea contenido.
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Consentimientos y cláusulas específicas: por ejemplo, para newsletters, formularios, reservas o suscripciones.
Todo ello debe ir adaptado a tu negocio, tu tecnología y tu público objetivo.
Lo barato sale caro (especialmente en lo legal)
Copiar textos de otra web o usar un generador automático puede parecer cómodo… hasta que llegan los problemas.
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¿Sabías que la AEPD impone sanciones de hasta 100.000 € a pymes por no informar bien sobre sus datos?
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¿Sabías que los marketplaces o app stores pueden retirar tu producto si no cumples sus políticas legales?
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¿Sabías que un consumidor puede anular una venta si no se le informó correctamente?
Tener textos mal hechos es como construir tu negocio sobre arena.
¿Y si no sé por dónde empezar?
Tranquilo. Esa es precisamente mi especialidad.
Como abogado especializado en derecho digital y consumidor, te ayudo a diseñar todos los textos legales que necesita tu web o tu app, redactados a medida, con lenguaje claro, y pensados para cumplir la ley y generar confianza.
Puedo ayudarte tanto si estás empezando como si ya tienes una web en funcionamiento pero quieres asegurarte de que todo está en orden.
Además, si lo necesitas, puedo revisar los textos que ya tienes y señalar los riesgos o vacíos que pueden estar poniéndote en peligro.
¿Qué gano si legalizo mi web?
✅ Cumples con la ley (RGPD, LSSI-CE, normativa de consumo)
✅ Evitas sanciones y reclamaciones
✅ Generas confianza en tus clientes y usuarios
✅ Profesionalizas tu negocio
✅ Te blindas ante conflictos legales
✅ Puedes escalar sin miedo ni improvisaciones
Da el paso: protege tu negocio como se merece
Si tienes una web, una app o una tienda online, necesitas textos legales de verdad. No sirve con lo que encuentres en Google. No sirve lo que puso “ese diseñador”.
Sirve lo que esté redactado por un abogado que entienda tu modelo de negocio y las leyes que lo regulan.
¿Empezamos?
Escríbeme sin compromiso y te asesoro sobre lo que realmente necesitas.
Porque tu negocio no merece quedar expuesto por falta de previsión.

