Registrar una marca es mucho más que rellenar un formulario. Desde la perspectiva jurídica, implica proteger un activo estratégico de tu empresa, asegurar su exclusividad y evitar futuros conflictos legales. Como abogado especializado en propiedad industrial, te explico los aspectos esenciales que debes tener en cuenta antes de iniciar el proceso.
1. ¿Qué es una marca registrable?
Según el artículo 4 de la Ley 17/2001, de Marcas, pueden registrarse como marca los signos susceptibles de representación gráfica que permitan distinguir en el mercado los productos o servicios de una empresa respecto a los de otras. Esto incluye:
-
Palabras, nombres, logotipos o símbolos.
-
Formas tridimensionales.
-
Colores, sonidos o incluso hologramas (siempre que sean distintivos y representables gráficamente).
No todo es registrable: quedan fuera los signos genéricos, descriptivos, engañosos o contrarios al orden público.
2. Búsqueda de antecedentes: imprescindible
Antes de presentar una solicitud, es fundamental hacer una búsqueda de anterioridades en la base de datos de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y, si fuera el caso, en EUIPO (marca de la Unión Europea).
➡️ ¿Por qué? Porque registrar una marca que entra en conflicto con otra anterior puede llevar a una oposición, nulidad o incluso una demanda por infracción.
3. Clases NIZA: dónde quieres proteger tu marca
Al registrar una marca, debes indicar a qué productos o servicios se aplica, utilizando la Clasificación Internacional de Niza. Esta clasificación divide el mercado en 45 clases (productos: 1–34; servicios: 35–45).
Una buena estrategia jurídica consiste en elegir clases que realmente se correspondan con tu actividad, pero también prever posibles extensiones futuras.
4. Ámbito de protección: nacional o europeo
Debes decidir si registrarás tu marca en:
-
España (OEPM)
-
Unión Europea (EUIPO)
-
Ámbito internacional (Sistema de Madrid)
La elección dependerá de tu estrategia comercial y del mercado en el que pretendas operar.
5. Supervisión del procedimiento
Una vez presentada la solicitud, la OEPM:
-
Examina formalmente la marca.
-
Publica la solicitud en el BOPI.
-
Abre un plazo de dos meses para que terceros presenten oposiciones.
⚖️ Durante esta fase, es esencial contar con asesoramiento jurídico para responder adecuadamente a una eventual oposición.
6. Vigencia y renovación
La marca registrada tiene una vigencia de 10 años, renovables indefinidamente por periodos sucesivos de 10 años. La renovación debe solicitarse dentro del plazo de seis meses anterior a su vencimiento.
️ Una marca no renovada a tiempo se pierde, y con ella, su protección legal.
7. Uso efectivo: evita la caducidad
La marca debe usarse de forma efectiva y real. Si transcurren cinco años consecutivos sin uso, cualquier tercero podrá solicitar su caducidad por falta de uso.
Conclusión jurídica
Registrar tu marca es un acto legal trascendental. Es recomendable acompañar todo el procedimiento de un análisis jurídico previo, una estrategia de protección integral y una defensa activa en caso de oposición o conflicto.
Como abogado especializado en propiedad industrial, he acompañado a decenas de empresas y emprendedores a blindar su identidad de marca y prevenir litigios innecesarios. Porque registrar bien es proteger bien.
